18 de marzo declarado como Día del micro y pequeño empresario boliviano. Y hace conocer la inauguración e inicio de operaciones para promover y respaldar los emprendimientos de nuestra región

foto: Gerente Propietario: Lic. Anthony Junior Terrazas Rivas – Abogado Corporativo

18 de marzo en el marco del  aniversario de creación de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype) con el amparo de la Ley Nº 853, del 23 de noviembre de 2016 en homenaje y conmemoración a los Micro y Pequeños Empresarios de Bolivia se declara como Día del micro y pequeño empresario boliviano.

Teniendo en cuenta que en la estructura empresarial predominan las micro y pequeñas empresas que constituyen el 90% del total de unidades económicas que hay en el país, mismos que aportan aproximadamente con el 83 % del empleo en el país. Una fuerza de trabajo caracterizada por ser trabajo personal y/o familiar; fuerza de trabajo asalariada en función a la demanda; actividad económica basada en el saber hacer del trabajo personal y capacidad; baja aplicación de máquinas y herramientas de trabajo; limitado acceso a mercados y a financiamiento; producción para mercado interno y donde predomina el microempresario dedicado a varias de las actividades que involucran el emprendimiento (transformación, administración y comercialización de sus productos manufacturados y/o servicios) en la mayoría de los casos, es precario, informal. El trabajador no tiene protección social.  El mayor aporte es la posibilidad de generar una fuente de ingreso a la población (autoempleo). Sin embargo, estamos convencidos que deben implementarse políticas integrales que permitan una transición de estas empresas de la informalidad a la formalidad, que tendrá beneficios para los trabajadores, pero también mejores oportunidades para los empresarios ya que no solo hay carencia de incentivos reales y tangibles para las micro y pequeñas empresas, sino que la presión fiscal y el acoso administrativo del que es objeto el sector formal tiende a fomentar la actividad informal, espacio en el que, comúnmente, se desenvuelven este tipo de emprendimientos con muy poco futuro o tendencia a crecer y desarrollarse en el marco del cumplimiento de la Ley.

Foto: Hecho en Tupiza

En nuestro país en todo gobierno de turno se observa la falta de políticas orientadas a promocionar la producción nacional, desde la compra, que debería estar determinada como política de Estado, para que cualquier ente gubernamental o empresa con participación del Estado, se encuentre obligada a dar prioridad a la compra de productos bolivianos, hasta un control eficiente y coordinado para combatir el contrabando que se constituye en un flagelo para la industria del país como uno de los aspectos que más ha pesado a los emprendimientos de menor tamaño son las políticas salariales del anterior Gobierno. Los incrementos acumulados al salario mínimo nacional en los últimos años, el sector asumió, adicionalmente, las disposiciones unilaterales de incremento al salario básico. Y, también, el establecimiento arbitrario del pago de un segundo aguinaldo en periodos de un supuesto y maquillado crecimiento del PIB superior a 4.5 por ciento.

Más a lo contrario el anterior gobierno se dedicó únicamente al crecimiento de un aparato público que lo único que reflejo es caerse de ineficiente, en vez de fomentar el emprendimiento privado de nuevos emprendimientos que generaran más empleo, que es la única vía para el crecimiento económico real.

Foto: Hecho en Tupiza

Lamentablemente en Bolivia el emprender es un constante desafío por la burocracia y complejidad que exige a todo emprendedor el Estado, provocando a aquellos que se animan a arriesgarse invirtiendo en su país tengan que pasar por todo un dificultoso reto. La poca objetividad de varios de los trámites necesarios para constituir una empresa hace que el solo nacimiento de una unidad productiva sea un doloroso trajín por oficinas donde bien debe esperarse por la poca voluntad de un funcionario y luego por la autorización de otro, hasta que finalmente se presente un informe donde normalmente existe alguna observación que pudo ser subsanada en su momento, involucrando en que proceso, en la desesperación por lograr los resultados pretendidos se da lugar a irregularidades de todo tipo, considerando que una empresa puede estar constituida por el mejor equipo de trabajadores, dirigida por un líder carismático, y tener las ideas o proyectos más innovadores pero para ser competitiva en el mercado también debe ser reconocida institucionalmente y funcionar en el marco de las normas vigentes de Bolivia y con el debido trámite para la Licencia de funcionamiento, Servicio Nacional de Impuestos Nacionales, FUNDEMPRESA, Pro Bolivia, Caja Nacional de Salud, Administradoras de Fondos de Pensiones – AFP, Ministerio de Trabajo, FADES, SENAVEX, SENAPI que toman aproximadamente 60 días a los emprendedores, Pese que no yendo lejos en nuestros países vecinos este tiempo se aproxima a una semana.

Por otro lado el desafío no termina ahí, una vez que la empresa se ha constituido debe cargar consigo las imposiciones tributarias que sumadas en total obligan a todo empresario a gastar un alto porcentaje de tiempo en el poco práctico sistema de pago tributario, sin mencionar que para todo emprendedor resulta difícil aceptar pagar un montón de impuestos que no necesariamente se irán a emplear en obras relevantes, si no que muy probablemente terminaran alimentando el apetito de los que componen el partido de gobierno y derroche de nuestra contribución como las famosas canchas de pasto sintético que el presidente saliente realizo. De la misma forma tiene que atravesar desafíos por convulsiones sociales como bloqueos, paros, feriados innecesarios, incluso situaciones de ámbito internacional como lo que se va suscitando actualmente con el corona virus que lo único que provocan son perdidas económicas a las pequeñas unidades productivas que operan con los ingresos diarios, Pero sin embargo, los emprendedores asumen ese desafío y siguen contribuyendo, luchando por su país pese a ser conocido nuestro Estado como uno de los peores países con las mayores imposiciones tributarias y una seguridad jurídica muy escasa.

Son las políticas de gobierno que provoca en nuestro sistema que los emprendedores prefieren invertir en el campo informal, en el cual evidentemente se genera más del 75% del movimiento económico nacional pero cuyo aporte no llega al Estado y no significa estabilidad laboral real. Por el contrario, las empresas formales, siendo un porcentaje menor, deben cargar las pesadas obligaciones sociales, soportar las demandas económicas que el estado les exige, y a la par deben soportar la persecución de las instituciones estales y municipales que buscan exprimirles hasta lo último a través de irregularidades. A causa de esta presión el empresario promedio boliviano no tiene la posibilidad de contratar más personal, por lo cual no genera empleo en el cual se pueda garantizar una cierta estabilidad a las personas que trabajan con un contrato serio, tampoco puede invertir más, por ende es difícil crecer en un Estado en el cual los que de verdad contribuimos somos los más afectados.

Por esta razón en este día de homenaje y conmemoración a los Micro y Pequeños Empresarios de Bolivia esperamos del nuevo gobierno la conciencia necesaria para formar emprendedores, porque Bolivia los necesita, ya no más políticos necios que derrochen nuestro esfuerzo diario por contribuir a la patria que nos vio nacer, necesitamos políticas gubernamentales a nivel nacional, departamental y municipal que apoyen y coadyuven al crecimiento del sector productivo, a través de apertura de mercados, asistencia técnica y capacitaciones, políticas tributarias y laborales que no provoquen la reducción de personal o, en el peor de los casos, el cierre de empresas. Fomentar la promoción, difusión y valorización de la producción nacional, es necesaria la gestión para proveer  a los nuevos emprendimientos una infraestructura fija donde puedan comercializar productos de manera permanente y no solo a través de ferias ocasionales; concluyendo son completamente urgentes las políticas  orientadas a fomentar la producción nacional para rescatar a nuestra Bolivia de la situación económica en la que se encuentra.

ACERCA DE LA CONSULTORA CORPORATIVA ELITE

La Consultoría Corporativa Élite constituida el  18 de marzo del 2020 en homenaje al Día del Micro y Pequeño Empresario Boliviano, en el marco del 17 aniversario de creación de la Confederación Nacional de la Micro y Pequeña Empresa (Conamype); con el objetivo de brindar un servicio especializado de consultoría jurídica empresarial del sector privado, a jóvenes que sean técnicos o profesionales también a aquellos adultos que tengan ganas de emprender, ya sea de manera individual o asociativa con una actividad productiva o de servicio apoyando la consolidación de micro y pequeñas unidades productivas de reciente puesta en marcha.

a través de nuestra amplia experiencia en el sector empresarial y mediante la aplicación sistemática de conocimientos, métodos, herramientas tecnológicas de nuestra OFICINA VIRTUAL, con un excelente grupo de profesionales, permitirá el posicionamiento y desarrollo de las empresas en el mercado, cumpliendo con todos los requerimientos legales que la legislación Boliviana exige a los empresarios, los procedimientos y trámites de todos los aspectos de la contratación privada para el perfeccionamiento de las operaciones comerciales y legales de las empresas en todos los temas referidos a la constitución, fusión, proyección, desarrollo y administración de sus sociedades.

La Consultora Elite estará compuesta por un  equipo profesional multidisciplinario y se dedicara principalmente al asesoramiento y asistencia jurídica, administrativa y tecnológica de empresas privadas e instituciones en las áreas de Comercial, Tributaria, Laboral, Bancaria, Contable, Marketing y desarrollo de sistemas, administración de redes e imagen corporativa en el campo tecnológico, entre otras que se involucran a las operaciones empresariales

El proyecto de la Consultora Corporativa Elite se basa principalmente en la atención personalizada al cliente, el trabajo en equipo para un enfoque global, la confidencialidad de la información como parte de la seriedad y factor de éxito de la empresa, la formación constante y actualizada del equipo de trabajo acorde al área, reflejando de esta manera una empresa que ofrece calidad, una imagen cuidada del negocio y un trato personalizado a los clientes; mismo que será con la utilización de los soportes técnicos más avanzados y bases de legislación y jurisprudencia.

Se contrataran los mejores profesionales en el proceso de selección ya que en muchos casos van a influir de forma decisiva en la percepción final del cliente y de la calidad del servicio

Por último la consultora Corporativa Elite agradece a todos los lectores del presente artículo, a todos los micro y pequeños que contribuyen con nuestro país considerando que cada logro que vale la pena, grande o pequeño, tiene sus etapas y el triunfo un principio, una lucha y una victoria.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here