Foto: Liber Forti /Cortesía Alfonso Gumucio Dagron

Así manifestaba Líber Forti «…todo lo que Bolivia tenga que ver en mi vida o lo que yo tenga que ver con Bolivia no tiene explicación». También agregaba que: «Tupiza me dio, me permitió la sensación de un sentimiento fantástico que es el amor».

Escribir de Forti es una tarea titánica, no es fácil, tampoco es difícil; se escribió tanto de él que, pareciera que no hay nada más que agregar o descubrir; uno corre el peligro de caer en lo reiterativo y lo común. A riesgo de todo, rindámosle el homenaje a este ciudadano que nos dejó a los noventa y cinco años y un lustro después se recuerda el centenario de su nacimiento.

Nació en Tucumán el 20 de agosto de 1919. Fue actor, escenógrafo, guionista, director y sindicalista. Una de las personalidades grandes del teatro nacional, siempre procedía como un profesional, con un calificado grupo actoral, los argumentos que ponía en escena eran tan convincentes que hacían de ellos (los actores) una suerte de complejas criaturas que deleitaban al público asistente. Este grupo teatral Nuevos Horizontes, paseó por escenarios internacionales, en su mejor momento, y que fue largo, estaban en boca de todos, eran, por qué no decirlo, «hijos pródigos”. Hicieron de Tupiza el centro del teatro. Tanto fue la participación que mostraban disciplina y rigurosidad a la hora de actuar, impulsaron el teatro de los Barrientos hasta ser conocidos internacionalmente.

Fue Tupiza para Líber Forti un lugar estratégico, hipnótico para para desarrollar su faena teatral y, había también en esa época gente, público con inclinaciones teatrales, esa pasión por las tablas hacía que conjuguen todo para brindar un producto de calidad y verdaderamente deslumbrante. Tenían una técnica llamativa, armoniosa y hasta virtuosa.

Forti a la cabeza del grupo teatral Nuevos Horizontes, recorrieron muchos teatros, hallaron talentos, decenas de jóvenes fueron evaluados, así como también reclutados para ser parte actoral, logrando llevar cada actuación a buen puerto, de esa manera «la crítica”, evaluaba y elogiaba las actuaciones como inéditos y memorables, cosecharon aplausos por la técnica, la forma y la interpretación. Y el público siempre acudió masivamente a las actuaciones. Con el teatro pretendían mostrar al mundo como se puede cambiar una sociedad.

Líber un hombre extraordinario, intenso, coherente solía decir «…el teatro es mi mejor refugio, es el lugar donde me siento más libre, pero con mucha responsabilidad también».

Hace diez u once años lo visité en su casa en Cochabamba, ya nos conocíamos porque me presentaron en Tupiza sus también amigos Jorge Pereyra (Ex alcalde) y Edgar Murillo (Historiador). Me recibió muy gentilmente, no teníamos mucho tiempo de amistad, pero me trataba como si fuéramos conocidos de siempre. Me hablaba con una lucidez impresionante, muy preciso y detallado al extremo, sentado en su escritorio abarrotado de libros, revistas, notas y periódicos. Demostraba su erudición como su humildad al mismo tiempo. Avizoraba siempre una sonrisa como esos hechiceros que cautivan a sus semejantes.

Sabía diversificar sus conocimientos, sus dones artísticos, fue una fuente iluminada de saberes, le gustaba estar «al día» y, para ello recorría todas las publicaciones y así saber que ocurría en el mundo.

La revista, «su revista», también fue su amor, su locura, su pasión. Cada revista lo plasmaba personalmente, no quería identificarse con artículos que escribía, lo dejaba casi en el anonimato, un aspecto digno que trasciende lo etéreo, documento toda la actividad teatral, número tras número. Quienes ahora gustan del teatro, podrán encontrar en los 25 números de la revista Nuevos Horizontes un material digno y relevante. Se podría afirmar que Tupiza tuvo el privilegio de tener la primera revista de teatro, antes que otras ciudades.

Como dirigente sindical, Líber Forti también marcó historia, hizo que «… las vulgaridades del sindicalismo dieran un giro de 180 grados, elevando así, el nivel cultural e ideológico de la Central Obrera Boliviana, adoctrinar fue precisamente que le hizo más popular».

Fue un maestro en la oratoria, un perfeccionista, utilizaba el micrófono para hablar con el público con una sapiencia, contundencia de temas de sindicalismo, le fluían sus opiniones en un clima distraído e interesante, sin incomodidades, sin monólogos, con un estilo propio.

Un asesor cultural de la Federación Sindical de Trabajadores Mineros, en ese entonces liderado por Juan Lechín, fue Líber Forti un anarquista de los pocos, su nombre se asocia, mejor dicho, significa «libre», proviene del dios de la libertad

Ahora recurramos a opiniones o anécdotas de intelectuales que conocieron a Líber Forti, por ejemplo, su última pareja sentimental decía: » Fue muchos hombres, sobre todo, fue espíritu libre y fuerte que vivió sin ataduras, sin transar nunca con el poder y siempre entregado a los demás, alguien que entendía el anarquismo como la forma más radical de la solidaridad».

En cambio, Juan Manuel Fajardo dijo: «Liber al contrario de Gog el personaje de Giovanni Papini, un hombre de insaciable virtuosidad, inmensamente rico en ideas y en espíritu».

El cineasta y escritor Alfonso Gumucio Dagrón decía que «… charlar con él (Líber) era siempre vislumbrar la realidad y acercarse a la poesía que brotaba espontáneamente de sus palabras».

Líber Forti siempre rehuía a toda forma de reconocimiento u homenaje. Se merece un reconocimiento «vivir más allá de la muerte; vivir en la memoria, en un monumento, en una denominación de calle o plaza». Y justo la periodista y escritora decía: «… las personas como Líber ya no son dueñas de su propia biografía, todo lo que hizo por el teatro, el sindicalismo, lo colocan por encima de su timidez».

El poeta español León Felipe, amigo de Líber decía: «… un luchador amoroso por la justicia». El escritor Carlos Soria recuerda que: «…Líber fue quién descubrió el talento artístico de Alfredo Dominguez, a quién le dijo sigue el arte y deja el fútbol».

[9/8 00:08] +591 65471561: Alguien le preguntó a Líber Forti su condición de anarquista, esperaba una respuesta sesuda, y no fue así, muy sencilla: «Soy anarquista, porque mi padre era anarquista», dejando confundido al interrogador. En una entrevista, la periodista de apellido Heinrich recibió esta respuesta de Líber a propósito de la tierra que adoptó como suyo: » …porque he aprendido a leer en Tupiza, porque a los diez años y medio sentí esa cosa tan radiante que es el amor».

Para finalizar, este centenario del nacimiento de Líber Forti que se recuerda este mes de agosto, es una ocasión imperdible para rendirle homenaje a este «linyera» a este ciudadano, como él mismo decía «soy simplemente un hombre de alpargatas». Un homenaje que debe resonar en todos los lugares por donde pasó, por donde actuó o hizo vida sindical.

Murió un 11 de marzo y así nos narra Gisela Derpic: «…Líber expiró en mis brazos, serenamente, sin desesperación alguna, se fue rodeado de amor…».

Por Antonio Flores Jr.

Exclusivo para TUPIZA ES NOTICIA

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