AYER UN GRAN FUTBOLISTA, HOY SÓLO UN CIUDADANO MAS

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«Radragas» le dicen. ¿Cuándo se le pregunta por qué el apodo? Ni yo mismo sé de donde ni cuando nació ese sobrenombre, recuerdo que desde joven me llamaban así hasta hoy que pasaron muchísimos años.

Su nombre es Humberto del Barrio Ganam, nacido en Tupiza, deportista desde chico. Se inició como futbolista en 1958 cuando estudiaba en el colegio Suipacha. Saliendo bachiller se trasladó a Tarija donde jugó por cinco años en el club «Danger Royal». Ahí reconocieron la habilidad como futbolista y le contrataron por un año el club «Stormers» de Sucre.

El club profesional «Unión Maestranza» de la ciudad de La Paz vio el manejo de balón, la habilidad y estreza que dejaba en la cancha, hicieron que se traslade de Sucre a La Paz y fue , un destacado jugador por más de dos años.

A la par de jugador también trabajaba en el Servicio Nacional de Caminos como auxiliar de contabilidad. Su  capacidad futbolístico a pesar de los años seguía intacto. Un día de esos aparece un prestigioso empresario Carlos Ascarrunz , jefe de Relaciones Públicas del Banco Popular del Perú que, seguía la trayectoria del tupiceño  «Radragas» y, decidió contratarle para que trabaje en el banco con la finalidad clara de que jugara en la liga  bancaria,  logrando en 1978 obtener el campeonato de manera contundente.

Posteriormente era muy cotizado para reforzar diferentes equipos que requerían de su destreza a la hora de hacer goles y más goles.

Ahora, jubilado bancario pasa sus días siempre queriendo aportar con sus conocimientos participando como instructor deportivo . Recuerda con nostalgia a muchos de sus amigos y paisanos como Prudencio Loza, Héctor Zambrana, Ramiro y Luis Quevedo. También recuerda a Ugarte y dice de él «…antes jugábamos por amor al deporte junto al ‘maestro’ Ugarte, no como hoy todo es plata…»

Foto: Tupiza es Noticia

Hoy se lo ve al » Radragas» paseando por las calles junto a su fiel perro. Fanático de los crucigramas y de las revistas deportivas. Está siempre pendiente de sus tres hijas, ya mayores y profesionales que viven en la Argentina y que llegan a Tupiza cada cierto tiempo. Patricia, visitadora social; Zulma, Arquitecta y; Anabela, Psicóloga. Ojo que también tiene ocho nietos con los que disfruta cada que llegan a visitarle.

UN HOMBRE COMÚN: por Efe Eme.

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