VIENTOS DEL SUR PARA UNA NACIÓN

Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

Este libro sirve para descubrir los orígenes de la relación con el departamento de Tarija, la cercanía con La Quiaca, República Argentina y las rivalidades con Tupiza, aunque un tanto tormentosas, superadas en la actualidad, gracias al desprendimiento de hombres [y mujeres] notables”. Este es uno de los párrafos con los cuales la autora, María Elena Chambi Cáceres, abre de forma provocativa para seguir profundizando en una amena lectura que casi impide cualquier pausa hasta finalmente concluir el texto. Así, el año 2013 salió a la luz un importante libro que muestra el devenir de los hechos concernientes a la capital fronteriza y de la Provincia Modesto Omiste, Villazón, bajo el título de “Vientos del Sur” y que sirve como un merecido homenaje a la frontera sur de la Nación Chichas, en territorio boliviano. Con este marco, las líneas comienzan en los albores de esta parte chicheña, bordeando la mitad del siglo XVII donde un latifundio va a tener un rol preponderante para impulsar a este lugar del país.

De esta forma, el texto citado pretende brindarnos otra perspectiva desde la visión de sus principales actores para comprender la necesidad de una administración propia, que puede haberse debido a la dejadez y olvido por parte de las autoridades de turno además de intereses particulares por seguir potenciando la economía local. Sin embargo, la autora se encarga de presentarnos, con un criterio cabal y serio, todos los argumentos y sucesos que permitieron el florecimiento de estas demandas para que luego de varias movilizaciones y luchas sociales se pueda concretar la creación de la Segunda Sección Municipal y después la nueva provincia, Modesto Omiste. Así, entre otros aspectos, por demás sugerentes, encontramos los momentos de integración regional chicheña (luego de la saga “separatista”) ocurridos cuando, por ejemplo, se conformaron cuadros futbolísticos con jugadores de Tupiza y Villazón para hacer frente a los rivales del vecino país. De esta manera, a más de rastrear las diferencias generadas entre estos pueblos podemos escudriñar los orígenes comunes y las relaciones que se establecieron para entender la actualidad de ambos lugares.

Con seguridad, dentro del presente artículo no se podrán reflejar todos los hechos, desencuentros y anécdotas narradas por la autora, pero solo se pretende generar un espacio para ir desmontando o replanteando conflictos y rivalidades imaginadas a la luz de otras perspectivas. En la actualidad, toda la región viene trabajando en un proceso de integración donde este tipo de rencillas se vayan superando y dejando en el pasado para poder, desde la unidad, proyectar los nuevos derroteros que se vayan a seguir junto a la arenga de “Tupiza-Villazón un solo corazón”. Es importante recurrir a este tipo de lecturas que nos permitan zanjar los supuestos históricos que pueden haber mellado una identidad común y colectiva que ha pervivido a cientos de años. Esta vez, 20 de mayo, Villazón celebra un nuevo aniversario del cual debemos hacernos parte activa para mostrar con acciones el sentimiento de fraternidad existente entre pueblos, divididos fortuitamente por límites inexistentes. Ahora es el tiempo de la integración donde las Provincias, ciudades y comunidades se encuentren esta vez bajo la bandera de la milenaria e histórica Nación Chichas rumbo a su Reconstitución.

https://yanezapostillas.blogspot.com

KUNZA, DEBATES IDIOMÁTICOS

Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

Hasta hace algunos años, como en la actualidad, cuando se pretendía considerar los puntos de análisis sobre los Chichas se ingresaba en un debate amplio y de varias aristas, no obstante existía una limitante; el idioma. Desde este punto de vista, la argumentación se truncaba luego de exponer la existencia de ciertas toponimias de la región, las cuales se habían heredado del idioma perdido de los Chichas como el Tupiza, Quiriza y Palquiza entre otras. Así, siempre quedaba pendiente el avance hacia un planteamiento más estructurado de lo que fue, o es, el idioma propio. En este sentido, otro aspecto, siempre llamativo, trata del modismo al hablar donde todavía perviven palabras “extrañas” y diferentes de lo que podría venir del castellano o quechua, como idiomas que lograron articularse en nuestra población, por diversos mecanismos como el “po”, “velay”, “ochar” y otras.

Estos modismos generan una interesante asociación identitaria con lo chapaco ya que las características al hablar son muy similares, además de otras costumbres encontradas en los Chichas y en territorio tarijeño, actual donde lo que se denomina lenguaje popular o criollo mantiene palabras sugerentes en vinculación, tal vez, con el idioma de los Chichas. No obstante, ya es sabido el proceso histórico donde colonias de gente originaria de los Chichas fueron trasladadas hasta ese lugar para que con ese enclave se vaya a fortalecer la defensa de la frontera con los Chiriguanos; entonces se tiene a los Chichas como una de las vertientes identitarias principales en la población tarijeña, lo cual explica por si misma lo descrito al inicio de este párrafo. Pero, estas son simplemente algunas líneas de reflexión presentes en las hipótesis manejadas y que denotaban la existencia de un idioma propio de los Chichas que se había extraviado en algún tiempo y lugar, del cual hasta hoy volvemos a encontrar sus derroteros.

Ya ingresado el siglo XXI, se presenta una significativa investigación que lleva por título “Kunza, el idioma de los Chichas” que abre todo un complejo panorama con surcos de develación respecto del idioma chicheño rastreado y recuperado. En esta publicación, Freddy Tarcaya, su autor, expone y argumenta de forma extensa el proceso que se siguió para concluir y nominar al Kunza como el idioma de la Nación Chichas. Dentro de esta publicación, además se comienza con una descripción territorial de los Chichas donde resaltan las diferentes parcialidades chicheñas, que a su vez nos permiten entender el alcance y extensión que llegó hasta departamentos como Tarija, Chuquisaca y países como Argentina y Chile, como dijimos a partir de las parcialidades. En el grueso del trabajo se encuentran varias aristas del idioma en cuestión, el Kunza, donde se articula cualidades varias que permiten construir esta argumentación desde diferentes perspectivas de los rastros dejados y encontrados de la presencia de este idioma y que logró permanecer vigente hasta nuestro tiempo. De esta manera, las toponimias han sido superadas y se desenvuelve todo un glosario de palabras y significados del Kunza, que pasó por varios periodos temporales y que permanece, mimetizada, en utilización actual en el hablar cotidiano de nuestra gente. Con el Kunza, y sus implicancias, se abren una serie de vertientes que ayudarán a fortalecer la proyección y reconstitución de la Nación Chichas, a partir de lo cual, con seguridad, se ampliarán las visiones y el debate con la complejidad y amplitud que implica entender a los Chichas y sus proyecciones.  

El Kunza como idioma de la Nación Chichas resulta motivo de debate, lo cual no le quita el gran aporte a la identidad chicheña cubriendo un gran vacío existente por mucho tiempo y que ahora permite la consideración dentro de las Naciones Indígenas Originarias del Estado boliviano. En este marco, actualmente se viene trabajando la constitucionalización del Kunza, junto al Joaquiniano y el Paunaka, hecho muy relevante impulsado por el Instituto Plurinacional de Estudio de Lenguas y Culturas (Ipelec). Dentro de este contexto, Acción nacional Chicheña está promoviendo un espacio de debate que permita dilucidar algunas cuestiones manifestadas pero que principalmente no trunquen el proceso de constitucionalización del idioma de la Nación Chichas, junto a su consecuente reconocimiento enmarcado entre las 36 NPIOCS actuales así como avanzar hacia la búsqueda autonomía y autodeterminación del histórico territorio chicheño.

http://yanezapostillas.blogspot.com

‘TA(MAL) TUPICEÑO

Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

Existen dichos populares que buscan mostrar “verdades” respecto de diferentes situaciones manifiestas en el día a día, ya sea en colectividades o individualidades; así, nos encontramos con el famoso “pueblo chico, infierno grande” aplicable a lugares donde la población tiene un número reducido y nos podemos conocer, casi, entre todas y todos. Así, se encasilla a cierta localidad dentro de este tipo de clasificación que no necesariamente es positiva y es aplicada sin una reflexión necesaria. Entonces, ingresamos a considerar el sentido crítico que deben tener las personas respecto de una serie de criterios que incumben a la vida personal y familiar, respondiendo a sus intereses, casi, inmediatos. No obstante, esta situación suele recaer en el ser criticón que busca siempre la paja del ojo ajeno y las faltas del resto de personas. Esta situación nos introduce en una relación siempre conflictiva de encontrarse a la defensiva, y su consecuente ofensiva, que va en desmedro de la generación de una comunidad y la buena vecindad.

En toda la extensión territorial de la región de Los Chichas, además de otras regiones y países, encontramos un alimento común que caracteriza a nuestra cultura e identidad, a decir del tamal presente en espacio boliviano y también argentino, siendo uno de los más representativos y diferenciadores de la gastronomía chicheña. No obstante, esta vez nos referiremos al tamal tupiceño, en específico, que nos permita algunos juegos del lenguaje más allá de la simple palabra y su etimología; siendo Tupiza la región tradicional por excelencia en la elaboración de tamales, dentro de nuestro país. Así, es sugerente la definición encontrada en diccionarios varios donde se define al Tamal, que proviene del náhuatl tamalli, y significa envuelto como: 1. m. Am. Especie de empanada de masa de harina de maíz, envuelta en hojas de plátano o de la mazorca del maíz, y cocida al vapor o en el horno. Las hay de diversas clases, según el manjar que se pone en su interior y los ingredientes que se le agregan. 2. m. Col., Cuba, Ec., El Salv., Guat., Hond., Méx., Pan. y R. Dom. Lío, embrollo, pastel, intriga. (http://dle.rae.es/). Entonces, asumiendo una posición relacional entre las definiciones y connotaciones existentes dentro de la palabra podemos indicar esta coincidencia llamativa con el alimento en sí y el figurado vinculado a embrollo e intriga con significantes retóricas.

“Pucha que chura es mi tierra/pucha que chura es mi tierra/ahura el tamal está mal/y no hay tambos de chicha, no” es una de las estrofas dentro del álbum de los Ovejas Negras Fuera del Corral donde se encuentra también un juego del lenguaje sin duda sugerente para realizar una lectura de la sociedad tupiceña-chicheña. Así, de nuevo podemos vincular un sentido que daña nuestra comunidad con un sentido de crítica desmedida, y hasta injustificada y sinsentido, como un mal hábito de coexistencia entre vecinos de un mismo espacio que solo con un pretexto ilustrativo vinculamos al tamal como el alimento y la palabra, permanentemente presentes en lo cotidiano asociando a otra frase que indica “eres lo que comes”. En este sentido hemos sido testigos de una serie de proyectos truncados o boicoteados por la sectorialización y divisionismo entre propios lo cual ha sumido en el letargo y estancamiento a nuestros pueblos sureños. Por tanto, habrá que adquirir el necesario sentido, primero, autocrítico para tratar de mejorar de forma individual y después generar opinión propositiva y en positivo para fortalecer los lazos y el capital social que mejore el tejido social y la concordia de una población de fuerte identidad y cultura que tiende a ser dividida por este tipo de sentimientos y formas de relacionamiento. Por último, habrá que convertir a nuestro entrañable y significativo tamal en un “tabien” considerando el sentido simbólico relacional entre mujeres y hombres de Tupiza y los Chichas para seguir avanzando dentro de una relación armónica y complementaria en pro de mejores día para toda la región integrada y hermanada. 

https://yanezapostillas.blogspot.com

UNA OPCIÓN RELIGIOSA

Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

El paso de Jesús a representado y dado origen a diferentes interpretaciones de su significado y el objetivo que tuvo en este camino. Así representó una revolución política y religiosa contra un gran imperio como era el romano donde mediante una gran hazaña logró establecerse como uno de los mayores representantes de la religión que permanece vigente, en gran parte del planeta, hasta nuestros días, bajo una lógica considerada como socialista a partir de la premisa del “ama a tu prójimo como a ti mismo” y toda las manifestaciones realizadas en contra del sistema establecido en aquellos tiempos, incluso plantear contradicciones con el antiguo testamento, demostrando que las bases de la religión no deben ser dogmáticas, sino revolucionarias para el bien de la comunidad. En la actualidad, se instauró la Semana Santa como festividad que recuerda estos sucesos donde un hombre logró la eternidad al vencer a la muerte; es dentro de estos días que las costumbres han tomado diversas formas dependiendo del contexto en el que sean celebradas teniendo como eje central a la familia y el tiempo de compartir.

Semana Santa ha transcurrido, una vez más, con las características principales de nuestras tradiciones como parte de este calendario anual de recordatorios, en este caso religiosos. Hemos conmemorado los momentos críticos que pasó Jesús dentro de la denominada pasión, muerte y resurrección que hasta nuestros días marcan un camino para todas y todos lo creyentes en la entrega del hijo de Dios para el perdón de los pecados. Pero el paso del maestro no fue simplemente una forma en que la humanidad admire al personaje y recuerde estos hechos una vez al año, sino que es la vía simbólica que todos deberíamos transitar en la misión de religarnos con Dios para dejar atrás un fútil feriado del calendario con sus implícitas prácticas y rutinas, amparadas por las costumbres y tradiciones. Así, el paso de Jesús por la tierra ha quedado como un gran hecho que permanece hasta nuestros días mostrándonos el sendero y llevando consigo un profundo significado que deberemos ir decodificando para alejarnos de la letra muerta que puede significar la biblia si es que la leemos como un libro más entre otros.

Luego de la festividad va quedando atrás el recuerdo de Jesús, que seguramente emergerá nuevamente el próximo año cuando retorne esta celebración, y junto a ello volvemos al imperio del egoísmo e individualidad característica de los tiempos contemporáneos marcado por el consumismo y capitalismo exacerbado. Esto es algo lamentable porque el sentido de la semana santa suele reducirse a unos días que, al igual que otras conmemoraciones, adquieren mecanicismo y repetición como parte de la ciclicidad del año quedando olvidados y relegados luego de la fecha en cuestión. La semana santa es uno de los mayores símbolos de la religión católica que representa la muerte de nuestros defectos para que, al igual que Jesús hecho Cristo, tengamos la dicha de tener otro cuerpo y renacer en virtudes evadiendo así la muerte segunda como dijo el Nazareno. Cada elemento de la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo lleva consigo un símbolo más por descubrir, con lo que podamos tener la oportunidad de llevar y tener una mejor vida, que desde el nivel espiritual se refleje hacia el exterior. Hay que quitar la superficialidad de estas fechas para encontrar esa verdad que nos hace libres, y que solo reside en Dios y el cambio de nuestro ser interior. Los símbolos siguen presentes pero hay que realizar el trabajo de interpretarlos para no vivir con creencias superficiales que duren unos pocos días y que luego no hayan tenido ningún efecto real. La revolución espiritual ha quedado planteada por Jesús y, 2019 años después, todavía seguimos en esa lucha por transformar drásticamente nuestra manera de vivir en un cambio estrictamente personal a nuestro interior como es el trabajo ortodoxo religioso que rompe con una iglesia o creencia y que se encuentra en cada uno como un reto para ser vencido a cada instante.

https://yanezapostillas.blogspot.com

NIÑEZ Y LA CIUDADANÍA DEL MAÑANA

Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

Las niñas y niños de esta y todas las generaciones pasadas, de las que fuimos parte en algún momento, sin duda son el patrimonio colectivo de toda sociedad y sobre este sector debería estar concentrada gran parte de nuestra atención de forma comunitaria. En este sentido, los diferentes niveles del Estado deberían tener como una de las principales prioridades la atención a este grupo al igual, y complementariamente, que la sociedad civil que tiene la responsabilidad cotidiana de albergar en su seno a las y los niños. Pese a algunas reflexiones que se realizan en pequeños espacios comprometidos con esta problemática, las respuestas son pocas o al menos no son tan efectivas como deberían y por tanto se va agudizando la vulnerabilidad de esta población que durante abril festeja su mes con más preguntas que respuestas, incluido Joan Manuel Serrat (dentro de la lógica adultocéntrica) manifestando “Esos locos bajitos que se incorporan con los ojos abiertos de par en par, sin respeto al horario ni a las costumbres y a los que, por su bien, (dicen) que hay que domesticar”.

En la pretensión de tener una lectura más positiva de esta situación podemos hablar de algunas políticas, o más bien proyectos y programas, que se vienen impulsando en algunas instancias estatales en la búsqueda de reducir los índices negativos que muestren a estos pequeños habitantes con acceso a mejores condiciones de vida. A nivel nacional, podemos mencionar al Seguro Universal Materno Infantil y el pago del Bono Juana Azurduy que podría impactar en las etapas de embarazo y otorgar mayor estabilidad a las madres en gestación al igual que brindar un seguro para los recién nacidos hasta sus dos años. En correlación, el gobierno central tiene como una política, en el marco de la redistribución de recursos, al Bono Juancito Pinto el cual existe a partir de la nacionalización de hidrocarburos y el impuesto directo a los hidrocarburos, como principal fuente de financiamiento. No obstante, se cuestiona la sostenibilidad de este beneficio que además solo favorece a un sector de estudiantes de colegíos fiscales. Hablando del nivel local, se puede mencionar una sugerente iniciativa que se pretende implementar en algunos municipios en referencia al programa Ciudad Amiga de la Infancia que junto a UNICEF busca destinar recursos para la generación de planes, programas y proyectos de forma exclusiva y focalizada en niñas, niños y adolescentes NNAs para tener un impacto de mediano plazo, y el cual se prolongue aun más. Así, esta es una interesante forma de que se genere respeto por los derechos de la niñez que en su generalidad son vulnerados por los actores sociales y políticos en todo ámbito.

Las formas de constituir las futuras ciudadanas y ciudadanos dependen en gran manera del legado que dejemos actualmente y esto involucra a toda la sociedad y ámbito de intervención de las personas. Las niñas, niños y adolescentes están siendo educados dentro de una realidad concreta enmarcada en maneras de ver la vida con imaginarios y subjetividades que vienen influenciadas desde diferentes fuentes. El tema resulta aun más complejo pero la problemática y los involucrados en la misma son estas y estos pequeños acompañantes del día a día que crecen enmarcados en nuestro ejemplo ya sea como madres, padres, autoridades y otros. La responsabilidad es muy grande y está compartida por toda la comunidad para que en el futuro tengamos una mejor o peor sociedad, pero esta situación debe ir más allá del discurso, y mucho más del discurso direccionado que piensa en la niñez como un objetivo de intereses al cual se puede abordar para conseguirlos. La realidad viene cambiando rápidamente y las formas de entenderse a la niñez de hace algunos años es muy diferente en la actualidad, así también están de por medio las formas de interactuar que se tiene hoy en día lo cual puede ser otro factor importante para las construcciones sociales del futuro; por tanto queda mucho por pensar y reflexionar para brindar un aporte positivo en la ciudadanía del mañana.

https://yanezapostillas.blogspot.com

MEMORIAS DE UNA “REVOLUCIÓN” INCONCLUSA

Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

Año 2019 y el Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) va con candidato propio a las elecciones nacionales del octubre próximo en Bolivia, el cual se presenta con una frase que dice “soy como vos”, misma que se va desmoronando cuando uno conversa con gente del pueblo, del pueblo tarijeño (tierra compartida con el hombre histórico de MNR, Víctor Paz Estenssoro). En este marco, ha transcurrido casi setenta años desde que se vivió la Revolución Nacional de 1952, y hasta estos días seguimos visibilizando que las reivindicaciones de los sectores excluidos siguen latentes hasta la actualidad y en este recuento podríamos incidir en algunos puntos de análisis. En primer lugar, la revolución popular, fue cooptada por un partido político que no llegó a tener un horizonte claro en cuanto a los lineamientos que iría a seguir en el transcurso de la historia, muchas veces en nombre del pragmatismo. De esta manera, la muestra más clara se vivió con la humillante expulsión, en diferentes épocas, de sus máximos dirigentes, a causa de su falta de capacidad de comprensión de una realidad tan compleja como la boliviana.

El transcurrir de la historia, en la mayoría de las veces, responde a las huellas dejadas en el pasado y fue así como se gestaría la Revolución del ’52 cuando la población boliviana va a tener un encuentro mutuo, dándose cuenta que existía un oriente y un occidente viviendo en un mismo territorio y bajo una misma bandera en el periodo previo correspondiente a la Guerra del Chaco. Esto sumado a una mala política gubernamental manejada por una oligarquía, donde el poder se encontraba concentrado en determinados sectores, lo cual se arrastraba desde la independencia, iría generando el espíritu nacionalista y de amor por la patria, una sola patria bajo el modelo del Estado-nación. Es así como se consolidaría esta revolución el año 1952 con la toma del poder y “anulación” de la rosca minero-feudal, quedando el Gobierno en manos del MNR, con lo que posteriormente se tendría acontecimientos sugerentes, pero demarcados por luces y sombras.

Entre lo que se puede rescatar tenemos; el voto universal, la reforma agraria y la reforma educativa; que sin duda tuvieron un importante rol para posteriormente ir generando algunos cambios de manera progresiva. Lo lamentable fue que estas políticas no llegaron al nivel de impacto que deberían, ya que en muchos casos solo sirvieron para hacer que se fortalezca una nueva oligarquía, la que vienen jugando hasta nuestros días roles negativos en la política y la economía nacional. Es así como esta oligarquía, a costa de los sectores populares, accedió a este poder que mantuvo las desigualdades luego de la etapa revolucionaria, llegando a hacer un abuso extremo de éste, poniendo a su servicio campos de concentración para acallar a la oposición de una manera nefasta. Además, es importante conocer que estas medidas extremas de la revolución llegaron hasta nuestra región, como menciona Mario García en su libro “Tupiza, leyenda y poesía”, por ejemplo cuando Juan Lechín llega a Tupiza con sus hordas mineras para tratar de hacer “volar” la Plaza Independencia con dinamita, hecho que fue evitado por vecinas y vecinos de las inmediaciones. Ello porque ésta era considerada un símbolo de la rosca minera, al tener como monumento principal a José Avelino Aramayo, todavía presente al centro de la plaza. De esta manera, los hechos sucedidos en 1952, y años previos, nos permiten tener una perspectiva historia de las demandas de gran parte de la población boliviana, que fueron ignoradas desde inicios de la república y que surgen de forma permanente y recurrente a lo largo de la historia y que nos ayudan a entender el devenir de la actualidad bajo una perspectiva de la formación social boliviana. Así, con lo manifestado, observamos que, ya entrado el siglo XXI, las desigualdades siguen vigentes en el país y se hace necesaria, tal vez, otras revoluciones que logren concretar estas revoluciones inconclusas.

DE ANDAR PAÍS

Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas


Ahora, en camino entre Camargo y Tarija, con música reggaetón de fondo. No obstante, son estas las ocasiones que sirven para, como diría Benjo Cruz, “andar país” y aterrizar las complejas teorías planteadas en la academia y juntarlas a la realidad en busca del tan anhelado pragmatismo de las Ciencias Sociales. Así, utilizo un recurso, muchas veces cuestionado, para explicar Bolivia cuando se la divide en tres espacios geográficos a decir del altiplano, valles y llanos, que muchas veces nos confundió generando sesgos de lo que es realmente el país; mucho peor cuando interfirió el andinocentrismo como categoría de análisis en estudiantes que viven en valles y tierras bajas. Así, es menester complejizar esta explicación para hablar de microregiones en cada departamento y demás, pero por ahora queda como advertencia del simplismo curricular que todavía tenemos en nuestro sistema educativo, conviviendo con interculturalidad y descolonización.

La parte altiplánica es cooptada por La Paz, sede de gobierno, que atrae automáticamente el poder de diferentes categorías y formas a donde las personas suelen llegar de una u otra manera, no obstante a nivel departamental encontramos trópico y valles como los Yungas, Apolo o Sorata, entre muchos otros. Oruro, que obviamente es más que un carnaval pero este sigue repercutiendo por la denominada fastuosa entrada; aquí nos encontraremos con lugares como Curahuara de Carangas y su magnífica “capilla sixtina de los andes”. Potosí, más allá del Cerro Rico, nos presenta calles llenas de historia que reviven tiempos coloniales; por su parte en este departamento encontramos lugares muy atractivos como Toro Toro o Tupiza, de climas más cálidos y diferentes a lo que se cree, al igual que identidades y culturas diversas.

Los valles bolivianos, han sido representados por Cochabamba como parte del eje troncal de las ciudades más grandes del país, donde más allá de la capital gastronómica encontramos una gran diversidad de manifestaciones culturales, ferias semanales en todas sus provincias y cómo no, cada inicio de mes un primer viernes de q’oa para disfrutar del elixir de la chicha (además de la garapiña, guarapo y otros). Sucre no necesita presentación por ser la capital boliviana y el espacio donde se respira aires republicanos en su variedad de museos y en las propias calles, en medio encontraremos diferentes comidas, casi siempre picantes, y para endulzar los chocolates; pero más allá tenemos una serie de lugares por conocer como Tarabuco y su historia libertaria o Camargo con su amplia producción. Al sur, estamos en Tarija, le dicen chura por los modismos del lenguaje, donde nos topamos con la gentileza de las personas y una variedad de alimentos y bebidas; pero también podemos irnos hasta el Chaco (compartido con Santa Cruz  y Chuquisaca) con otras costumbres y en territorios autónomos regionales.

Oriente boliviano, con la previa confesión que siempre lo he notado algo lejano y desconocido, capaz por ese andinocentrismo antecedido e imaginariamente construido. Sin embargo, Santa Cruz como la ciudad más grande del país es un lugar atractivo para visitar e incluso emigrar en su calidad de receptor, con tanta variedad entre valles y amazonía. Beni, desconocida aún pero según dicen un lugar pequeño y comunitario con ciudades y comunidades en crecimiento. Pando, en el extremo norte parece ser lo más lejano, con lugares de encuentro interpaíses como Bolpebra, cerca de los territorios perdidos durante la Guerra del Acre y el auge de la goma.

Así, con algunos sesgos, a partir de la Sociología y las Ciencias Sociales vamos recorriendo y conociendo diferentes lugares del país, rompiendo algunos mitos de los textos escolares y las palabras de profesoras y profesores que trataron de hacernos entender de qué se trataba Bolivia. No obstante, queda la duda de lugares que no llegamos a conocer en nuestro territorio, como las costas y el mar, algo del chaco y oriente por situaciones que la historia y la geopolítica nos podría tratar de comentar. Respecto de nuestra población, queda una gran enseñanza y es que si viajáramos un poco más, libres de prejuicios y preconceptos, veríamos que Bolivia tiene rostro indígena, en altiplano, valles y llanos. Ahí es donde se caen algunas construcciones identitarias falseadas que hemos ido montando desde la colonia y la república viéndonos en un espejo empañado que no nos permitió observar claramente. Pero esos son los recovecos de las ciencias sociales y las complejidades que debemos analizar. De andar país seguro que nos conoceremos mejor y nos reencontraremos, sin necesidad de tiempos bélicos, como la Guerra del Chaco, y seguro seguirán apareciendo nuevos elementos para entender Bolivia con todos sus recovecos, contradicciones y complejidades.

https://yanezapostillas.blogspot.com

WICHICO REGGAE-TON


Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

La pandilla de cuervos de Mowgli cantaba una vez “lo que nunca vi, ni espero ver, es a un elefante volar”. Esta frase nos sirve como analogía para abordar una propuesta recién publicada en el marco de la música regional chicheña, la cual amplía todo el acervo cultural que tenemos en este lugar sureño, donde vamos a observar a un Wichico cantando reggaetón. Así, su autor, músico y artista de amplia trayectoria, Raúl Pérez Briceño, manifestando “Desde los confines del sud de Bolivia, en Tupiza surge esta melodía” nos presenta una nueva vertiente tan sugerente como la fusión que es planteada como un mix de reggae y tonada (Reggaeton-ada). Entonces, vamos escuchando la letra que encierra muchas vivencias en los Chichas, más propiamente en Tupiza como una de sus principales capitales, junto a toda la magia y el encanto que suele provocar, en una significativa convivencia entre personas, naturaleza y energías que se encierran ahí.

En este marco, se puede observar el canto del wichico que canta la letra de esta reggae tonada, de forma muy ilustrativa de una de las aves más características de esta parte del país. De igual forma, encontramos la mención, muy presente, de los tamales (que curan todos los males fatales) como otro elemento emblemático de Tupiza en el marco de la gastronomía tradicional de esta tierra encantada y que hechiza, según dicta la letra. Asimismo destaca la inclusión de sonidos correspondientes a las anatas que forman parte de esta propuesta generando ensambles interesantes. Otro aspecto de esta canción, es la posibilidad de identificar varios lugares turísticos que, las personas oriundas, conocemos muy bien y nos remontan a los tiempos de paseo por estos espacios llenos de naturaleza. A contramano, el autor realiza una crítica a las redes sociales que parecen habernos enajenado de todos estos placeres de la convivencia y la interacción de otros tiempos y comienza a suplantarse por el uso de aplicaciones e instrumentos tecnológicos que muestran secuelas a la comunidad en los últimos años.

En los últimos años, hemos visto una ampliación en cuanto al acervo musical respecto de los géneros en los cuales han ido presentándose composiciones que refuerzan las formas en que construimos nuestra identidad. Así, hemos ido pasando desde el folklore autóctono regional, por el rock, la cumbia, el hip hop, la música experimental y otras que en esta oportunidad han sido circunscritas en el reggaeton fusión. Con lo mencionado, “Reggae Tonada” de Raúl Pérez Briceño (https://www.youtube.com/watch?v=QLTUbfssQK8), resulta una de las composiciones más recientes que nos permitirán invitar a propios y extraños para visitar las tierras sureñas de la Nación Chichas, provocándonos, además, una abstracción de la rutina y el sistema logrando conocer, o volver, y disfrutar de la naturaleza de las campiñas del planeta rojo con sus diferentes sitos sugeridos además de otros por explorar y, cómo no, es muy posible que nos topemos con ese wichico que nos deleite con sus cantos propios incluido esta Reggae Tonada.

https://yanezapostillas.blogspot.com

HOMBRES DE CARNAVAL


Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

El carnaval del valle chicheño comienza con una reunión realizada en los denominados mojones donde emerge nuevamente el personaje denominado “carnaval” o pujllay el cual es representado por un hombre vestido mitad de mujer y mitad de hombre, es decir travestido. Este lleva consigo muestras de la fertilidad y productividad de la región así como de los aspectos identitarios centrados en la caja y el erke. Con este sugerente símbolo carnavalero se genera una contradicción con el estereotipo del “macho” chicheño, otro icono de la identidad regional, ya que se transgrede y rompe los cánones de la masculinidad tradicional con la cercanía hacia lo femenino y la homosexualidad, que es repetida durante los corsos, de compadres así como la del sábado y domingo de carnaval, cuando un importante número de hombres se visten “como mujeres” principalmente en la denominada murga.

Siguiendo un recorrido espacial en territorio boliviano es sugerente identificar otros personajes del folklore y el carnaval. Así encontramos, en la parte andina, al ch’uta que proviene de las comunidades altiplánicas y es destacado y validado socialmente como “el cholero” quien festeja acompañado, por lo general, de dos mujeres, una en cada brazo, expresión que encierra cargas machistas-clasistas en relación hacia la mujer chola. Igualmente aparece el pepino quien es enaltecido por la relación falocéntrica del mismo, el cual maneja un objeto denominado “chorizo” que genera más de una interpretación. Este pepino, en los últimos tiempos participa en la entrada paceña de pepinos o Pepineada, donde el uso excesivo de la violencia llama la atención, mucho más cuando la misma es dirigida hacia mujeres asistentes a dicho evento, donde la cualidad de expresión cultural queda en cuestión y se hace necesario su replanteamiento.

En el mismo derrotero podríamos considerar al caporal, que nos remite a la tesis desarrollada por el Sociólogo Mauricio Sánchez Patzy bajo el título de “País de caporales”, donde ingresamos a considerar elementos como el poder y el androcentrismo en canciones que en su letra dicen, por ejemplo: “toda la gente me está mirando, porque soy caporal”. Así vemos las relaciones patriarcales vinculadas a los patrones de antaño, que todavía se practican actualmente en otras formas mediante mecanismos más sutiles pero que continúan reproduciendo estas lógicas de dominio hacia los propios hombres y otros grupos poblacionales, denostando supremacías emblemáticas y cotidianas. Esta danza, además, lleva consigo cierto status y en algunos lugares responde a un rito de iniciación y validación social entre pares, donde incluso los políticos participan con sus mejores galas. Paralelamente está la cosificación de las mujeres que participan de esta danza como una máxima expresión de la “feminidad”, exceptuando tal vez a las protagonistas del “macho caporal” encerrando otros significados.

Con todo ello, un breve paseo por personajes que emergen en carnaval, como pretexto, vamos identificando elementos planteados desde las Masculinidades, o la masculinidad tradicional cargada de sexismo, en medio de contradicciones todavía pendientes en los debates de la identidad de género dentro de los cuales los hombres hemos quedado rezagados. Queda pendiente continuar identificando otros personajes que mediante la tradición y la costumbre mantienen la estructura patriarcal con prácticas machistas o más aun con micromachismos que, en más de un caso, pasan por ser simples bromas y disuelven la carga sexista o misogina en medio de las risas y carcajadas. La riqueza cultural boliviana es amplia y diversa pero es prudente cuestionar algunas manifestaciones que introduzcan el sentido crítico a las relaciones que establecemos entre mujeres y hombres para comenzar los procesos de deconstrucción social en el marco de las masculinidades, dando paso a la masculinidad alternativa. La cultura es uno de los elementos más importantes en los que debemos trabajar para modificar la matriz social y comenzar a estructurar sociedades con mayor equidad e igualdad, las cuales se sumen a las dinámicas culturales que son cambiantes en el tiempo y también aportarán a la larga y compleja lucha contra el machismo.

https://yanezapostillas.blogspot.com

FERIA DEL TAMBO EN LA NACIÓN CHICHAS


Por: J. Augusto Yañez Vargas Sociólogo-Cuentista Social Twitter @YanezApostillas

El pasado 16 y 17 de febrero se llevó adelante la XV versión de la FEXPOTAM, que cada año cobra mayor importancia en cuanto al aporte productivo que las comunidades brindan a la región chicheña. El Tambo se encuentra ubicado en el Municipio de Villazón (Provincia Modesto Omiste), una parte importante del territorio ancestral de la Nación Chichas. Así, en esta feria se puede disfrutar de variedades alimenticias como ser frutas, leche y sus derivados, además del ganado menor (con variedades de cabras) y el ganado mayor (vacas productoras de leche). En este marco se contó con la muestra de los diversos productos presentes en esta parte de la provincia para el deleite de quienes se trasladaron para el disfrute de la familia.

El Tambo es considerado como la “Capital de la Leche” en esta región sureña contando con un importante número de cabezas de ganado caprino y vacuno para poder producir la leche además de sus derivados como el queso, yogurt, dulces y otros manjares. De forma similar a partir de la producción frutícola se puede disfrutar de diferentes mermeladas y dulces que son elaborados artesanalmente. También se cuenta con bebidas como el singani y vino que son presentados en esta feria ampliando aún más la producción regional. Por su parte encontramos comida regional características de los Chichas como ser el chancho a la hamaca, cordero a la cruz, humitas, pasteles y rosquetes entre otros, además de las bebidas típicas como la chicha, vino y singani.

Otra particularidad de esta feria es que El Tambo se ubica, espacialmente, casi en la mitad de distancia entre Villazón y Tupiza lo que permite el encuentro entre pobladores de ambas localidades, a lo que se suman visitantes del país vecino provenientes de Tilcara y La Quiaca, principalmente. En este sentido, además de la significancia económica-productiva se produce un hecho social comunitario permitiendo el reencuentro e intercambio entre ambos municipios y provincia sureñas, en una reintegración territorial de la Nación Chichas. De esta manera, dentro de esta feria se puede indentificar las formas y mecanismos de la reproducción cultural, las cuales son pertinentes en espacios como la feria que conlleva una carga simbólica de la identidad y el territorio.

En esta versión, se pudo apreciar la presentación de grupos musicales provenientes de Villazón mostrando las facetas musicales existentes en dicho municipio. Por otra parte, la quebrada de El Tambo fue testigo de la carrera de caballos, mestizos y criollos, donde participaron representaciones de Argentina, Villazón y Tupiza con una muestra singular de destreza entre jinete y caballo. De igual manera, se tuvo la elección de la lecherita donde niñas de diferentes lecherías participaron al ritmo de la música regional, caracterizadas por la indumentaria de la mujer chicheña, destacándose el aporte que hacen niñas y niños en el proceso productivo de la leche enmarcados en un trabajo familiar que llega hasta las capitales para el deleite de las personas. En la variedad lácteos se realizó el concurso de ordeñe en ganado menor y mayor, con la participación de los diferentes ranchos productores de leche.

“Criadero de Truchas de El Tambo”

También es de destacar la presencia de un plato de trucha de El Tambo, para poder disfrutar del sabor de un emprendimiento que se está llevando adelante en dicha comunidad en el “Criadero de Truchas de El Tambo”, que anunció su disponibilidad para el mercado a partir del mes de agosto. Con todas estas muestras, productivas y culturales se llevó adelante le Feria exposición de El Tambo en una nueva versión para mostrar otras variedades de productos que se tienen en los Chichas y que permiten el intercambio y la amplitud dentro de los mercados locales de la región. Asimismo, en estas oportunidades conocemos los ocultos valles singulares ubicados en la parte sur del país los cuales nos brindan toda su riqueza día a día y van sumando la productividad amplia que pasa por el maíz, la fruta, la leche y la ganadería junto a todos sus derivados.

“Criadero de Truchas de El Tambo”
https://yanezapostillas.blogspot.com

Nuestras Redes Sociales

24,730FansMe gusta
913SeguidoresSeguir
139SeguidoresSeguir